Fragmentos de un evangelio apócrifo de Borges

Fragmentos de un evangelio apócrifo

3. Desdichado el pobre de espíritu, porque bajo la tierra será lo que ahora es en la tierra.

4. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.

5. Dichosos los que saben que el sufrimiento no es una corona de gloria.

6. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.

7. Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen.

8. Feliz el que perdona a los otros y el que se perdona a sí mismo.

9. Bienaventurados los mansos, porque no condescienden a la discordia.

10. Bienaventurados los que no tiene hambre de justicia, porque saben que nuestra suerte, adversa o piadosa, es obra del azar, que es inescrutable.

11. Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.

12. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ven a Dios.

13. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque les importa más la justicia que su destino humano.

14. Nadie es la sal de la tierra; nadie, en algún momento de su vida, no lo es.

15. Que la luz de una lámpara se encienda, aunque ningún hombre la vea. Dios la verá.

16. No hay mandamiento que no pueda ser infringido, y también los que digo y los que los profetas dijeron.

17. El que matare por la causa de la justicia, o por la causa que él cree justa, no tiene culpa.

18. Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.

19. No odies a tu enemigo, porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu odio nunca será mejor que tu paz.

20. Si te ofendiere tu mano derecha, perdónala; eres tu cuerpo y eres tu alma y es arduo, o imposible, fijar la frontera que los divide.

24. No exageres el culto de la verdad: no hay hombre que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.

25. No jures, porque todo juramento es un énfasis.

26. Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor.

27. Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón.

28. Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.

29. Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad.

30. No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y éste, de la tristeza y del tedio.

31. Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así, no es tuyo el error.

32. Dios es más generoso que los hombres y los medirá con otra medida.

33. Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos; lo que importa es dar.

34. Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar.

39. La puerta es la que elige, no el hombre.

40. No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras; pueden ser peores o mejores.

41. Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena…

47. Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.

48. Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas.

49. Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo, porque éstas darán luz a sus días.

50. Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor.

51. Felices los felices.

(De Elogio de la sombra, 1969)

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Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires, el 24 de agosto de 1899 y falleció el 14 de junio de 1986 en Ginebra, Suiza. Es uno de los más importantes escritores argentinos de todos los tiempos. Escribió poesía, cuentos y ensayos, y toda su obra es una gran especulación filosófica acerca de la vida, la muerte, el infinito, las paradojas, el tiempo, el hombre y lo conjetural.

Poesía: Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925), Cuaderno San Martín (1929), El hacedor (1960), Para las seis cuerdas (1965), Elogio de la sombra (1969), El otro, el mismo (1969), El oro de los tigres (1972), La Rosa Profunda (1975), La moneda de hierro (1976), La Cifra (1981), y Los Conjurados (1985).

Cuentos: Historia universal de la infamia (1935), Ficciones (1944), El Aleph (1949), El informe de Brodie (1970), y El libro de arena (1975).

Ensayos: El tamaño de mi esperanza (1926), El idioma de los argentinos (1928), Evaristo Carriego(1930), Discusión (1932), Historia de la eternidad (1936), Otras inquisiciones (1952), Siete noches(1980), Nueve ensayos dantescos (1982), y Atlas (1985).

Fuente: https://licricardososa.wordpress.com/2009/07/26/jorge-luis-borges-fragmentos-de-un-evangelio-apocrifo/

2 comments

  1. bosque baobab · noviembre 14

    No lo conocía. Muchas gracias por compartir.

    • Miyoto Cado · noviembre 15

      Estoy últimamente con Borges (usando una expresión españolísima) que no cago :D Y no porque lo haya buscado, sino porque ha venido así, te explico…

      Un día en una tienda que tenía detrás de casa cuando vivía en Bilbao (se llamaba La casa de atrás curiosamente) encontré la poesía de Borges y recuerdo haber pensado “¡que pesadez!” je je Lo abrí y leí un solo poema, todavía no he llegado a él en la lectura seriada, era de los últimos, pero ese único poema me convención: me lo llevé. Poesía completa de Borges de segunda mano por 4,5 €, nada mal. En aquél entonces estaba configurando conscientemente una pequeña biblioteca que me pudiera traer a Finlandia (sabía que me mudaba aquí a vivir permanentemente en 6 meses entonces) y que me durara unos añitos, incluí este libro a esa biblioteca. Hace unas semanas comencé a leer esta Poesía completa, pero al llegar a los compases finales de Elogio de la sombra me di cuenta de que, justamente a este mismo poema, le faltaban hojas. No quise continuar sin haber leído antes el poema por Internet porque me conozco y sé que si lo dejo pasar al final me quedo sin leerlo. Así que comencé con Dune. El caso es que avancé y avancé con Dune y al llegar a la página 94 el libro da un salto hasta la página quinientas y pico, ¿cómo? Sí, a este también el faltaban páginas, así que tuve que dejarlo a un lado también esperando a encontrar el tiempo (y las ganas) de leer el fragmento desaparecido en Internet (en realidad eran como 20 páginas que faltaban). Así que me puse a leer Siete noches, un libro que recopila siete conferencias de Borges que dio siete noches en un teatro de Buenos Aires. El caso es que ahora ya he avanzado con los poemas perdidos, he leído la parte que faltaba de Dune y sigo con Siete noches, así que entre uno y otro me estoy pegando una pechada a Borges que no veas. Ah! Y esto cala en mi poesía, lo noto bien, y mola.

      Menos mal que de Borges, para mí, nunca es demasiado. :D

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

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