Hogar

Dedicado a Ida-Kajsa, por conocerme.

 

Tierra emergida que se eleva

liberando energía potencial

acumulada

bajo la apisonadora glacial

que cubrió por más de mil años

este lugar

al que ahora llamo hogar.

 

Archipiélago de incontables islas e islotes

mar en calma

de aguas poco salinas

sin olas

mecidas por el mismo manto de viento

que anima las llamas.

 

Orillas pulidas por siglos de abrasión

del hielo en retirada

orillas suaves

arañadas aquí y allá

por pedruscos que viajaban lento

entre el hielo y la roca.

Piedras enormes

diseminadas por el bosque

cuya falta de pertenencia

ha sido sanada por el musgo

que ofrece su manto

para que se sientan como en casa:

santuarios de verdes y grises

 

(rocas lanzadas por los gigantes

ante la venida del cristianismo por occidente

a decir de por aquí).

 

Fondo de mar arenoso

(remanente de los siglos de bruñido

del que os hablaba)

que unido al agua de mar poco salina

y a otro montón de fenómenos que,

por falible,

se me escapan y que no pretendo abarcar

sostienen una biota única

y no necesariamente sorprendente.

 

 

Termina el mar

la desnudez de alguna roca

y seguido estalla el bosque de contorno portentoso:

paisaje único.

 

Cuando el viento se calma

y permite al mar echarse a dormir

los árboles afortunados

se asoman a contemplar el tamaño y la belleza

de su presencia

susurrando su asombro a la brisa

para compartirlo con los hermanos

cuya semilla germinó

demasiado tierra adentro

para reflejarse en El espejo.

 

Verano

dias largos de

suave euforia

en los que el sol se esconde

unas pocas horas

para refrescar la timidez

de estar todo el día en el firmamento:

al irse

deja detrás de sí un reguero infinito

de pálidos tonos de anochecer

a la vez que

proyecta hacia el futuro

larguísimas horas de amanecer.

Sentado en unas rocas orientadas

a lo que llamamos norte

vivo el eterno espectáculo

de alba y ocaso simultaneados.

 

Jungla de baja frecuencia

de pocas estridencias

de grandes vacíos repletos

de la más sutil música electrónica orgánica.

 

Tierra adentro

todo lo que no es carretera, camino, jardín

tierra de cultivo

es hogar de los árboles:

bosques

en los que difícilmente cabría un árbol más

ni animales más tímidos.

 

Las luces

proyectan la danza de los árboles

y el viento

sobre las paredes de nuestro hogar.

Nido de pinos

que se las arreglan para crecer

en veinte centímetros de humus

que extienden sus raíces en horizontal

compartiendo su destino con abetos

abedules

y unos pocos especímenes más.

 

Otoño

alces alimentándose tranquilamente en

los campos de cultivo

ni una sola luz

cielo tremendamente estrellado

por el día

si sale el sol

verás el intenso fuego

que consume lento

los colores

de esta estación.

Setas

olores

ánimas, trolls,

pasos, sombras,

colores, diversión,

conexión, tranquilidad,

¡hogar!

y con la llegada del frío

el ambiente sahumado de

madera en combustión.

 

El invierno al que llaman bueno

ofrece paseos sobre aguas

antes solamente surcadas en barco

un espejo infinito de nieve

a las pocas horas de luz

de los días claros…

pero todavía no ha llegado esa estación

y no quiero escribir

sobre sensaciones que no he vivido

solamente sé

que todo te prepara

que todo se prepara

para esta estación

y que

como dicen aquí

en Finlandia o es invierno

o te estás preparando para el invierno.

 

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Sueño de otoño / Autumn dream by Aarón Blanco Tejedor on 500px.com

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3 comments

  1. bosque baobab · octubre 12, 2016

    Qué gran poema. Un auténtico poemazo. Muchas gracias por compartirlo. Me ha transportado allá.

  2. bosque baobab · octubre 14, 2016

    Gran poema. Muy bueno. Repleto de sensaciones. Gracias por hacerlo.

  3. Miyoto Cado · octubre 18, 2016

    ¡Que bueno que te haya trasladado Bosque Baobab! No es más que el “resultado” de una observación atenta, contemplación larga y paciente diríase, y el dejarme llevar por el impulso (inspiración diríase) cuando la narrativa del lugar vino a mí en un viaje en autobús. El autobús, por cierto, suele inbuírme en un estado de semi-somnolencia en el que el traslado de la imagen del corazón al papel suele resultarme… sencilla

    Una sonrisa tierna. Gracias por comentar.

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

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