¿Qué sería de un poeta con miedo?

Porque creemos que al sexo se le escribe, se le dedica y se le invoca con todas sus letras, no omitiendo parte alguna de nuestro cuerpo, de el de ella. No omitiendo flujo alguno, sustancia, líquido, aroma, gemido. ¿Qué sería de un poeta con miedo?

 

La carne de los pájaros

“Devuélveme el abrazo de ese 23 de diciembre del 74”.

Como molino de viento desgarro la garganta

saco del pozo una carta

bien podría ser caricia de cucaracha patas arriba

voy berreando consignas con tus nalgas al suspiro de proyectiles

tomo como barricada tu culo abierto y me escondo del enemigo

mientras arranco muecas de tu ano lubricado

por mi lengua de horda genital pero desconsolada

sobre tu piel de marchanta nalgona.

Cada lágrima por Fernanda

te indaga para impregnarte cada membrana

parece que mi hambre de pene erecto

busca encuadrarte en el tacto a escondidas

y el bulto en el pantalón alzado busca mar, error y respiración.

Tu piel es más suave que la herramienta y las máquinas y las leyes

por eso repliego disciplinadamente mis manos a la erección

como ondeando la bandera roja

tomo el pene, la carne y la coloco en tu boca

entrar y salir, entrar y salir en tus labios

¡se va inflamando y apunto de la explotación dentro de ti!

como jóvenes bombas en cajeros automáticos:

¡Tú y yo: Somos billetes falsos!

Pasas desapercibida licor de tus labios a los míos

No te importa que en cada tarde a nuestro pueblo le van rechinando los huesos

aprietas mi poesía de 9 sílabas, que llevo como herramienta para el amor.

Cosquillearte el costado de tus continentes en plena ebullición revolucionaria.

Mi cuerpo tiembla y en el contoneo de penetraciones lanza un ultimátum:

¡Ríndete fantasma de escote peluquera!

Respondes introduciendo mi carne a tu vagina donde se esconde la hambruna

y cabalgas, mueves las nalgas, te contoneas como derrota frente al espejo

desgarras las telas y las neblinas

estamos al filo de la cama

justo en el corte de la navaja

Tedio de hurgarte el secreto en los muslos

mis nervios se manifiestan para hacer el amor mordiéndote el vientre

y tú te pones a hablar el lenguaje de los peces

y yo pongo de nuevo el fusil guerrillero en tu boca.

 

Sobre el cuello de las Mujeres que cobran por caricias
casi siempre existe una encrucijada: ¿Seguir o rendirse?

 

Te beso y no paro, no doy vuelta atrás al camino.

Me das el último deseo del condenado:

Prefiero las tetas antes que el silencio.

Sabes que defiendo Corea del Norte de Corea del Sur.

Juegas conmigo y preguntas: ¿Vagina o ano?

Afilo los dedos, te estimulo los 5 orificios

 

“Por eso me gustas”… y yo sigo pensando en mi felicidad sola y vaga.

Invitas a todos echar un vistazo en el desastre de la función

 

te excita la gente mirando con la verga a velocidad como tren de inmigrantes

abres la ventana de la calle

como abres la boca para decir: “Esta vez no te olvido”…

Esta vez no te olvido, esta vez no te olvido,

¿Estás? ¿Amor estás?

 

Carlos Esteban Nada/Poeta Proletario

 

que sería de un poeta con miedo

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

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