Epitafio de Juan Gelman

¿Cómo homenajear a una persona, poeta, y su obra cuando no había escuchado su nombre hasta el día de su muerte?

Con honestidad.

Aceptando que el primer poema que has vivido de él te ha sorprendido. Expresando con sinceridad que recién llegado al otro barrio a tocar su violín te ha sacado un sentimiento bello con las notas que dejó escritas en su propio “epitafio”.

Aceptando ese pensamiento que me sorprende y me dice “con cualquier alma de poeta que se va, la Belleza pierde uno de sus soldados y el Sentimiento un fiel aliado”.

Epitafio

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.

El pájaro seguirá viviendo en nuestros corazones…

¡Por la poesía!

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

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