Lo llaman democracia y no lo es o una distopía necesaria

Prefiero que el caso Bárcenas se quede en nada,

que se diluya, que se alarguen los tiempos,

que se le ponga impedimentos al proceso judicial,

que se pongan en marcha todas las maquinaciones políticas

para no investigar y juzgar a los culpables,

incluso que lleguen a prescribir los delitos

y que nadie vaya a la cárcel.

 

Suena impopular lo sé,

pero el enfado se construye sobre el enfado

y eso nos demostraría por fin, sin lugar a dudas,

que no existe separación de poderes en este país

en el que el Fiscal, encargado de investigar el caso y abrir diligencias,

está al mando del Ministerio de Justicia

y este en manos del gobierno.

Nos demostraría con más contundencia todavía

que lo llaman democracia y no lo es

porque tampoco elegimos al Jefe de Estado,

ese que este está mostrando su cara más aristócrata y corrupta

y eso es algo que cabrea un poco más,

y el enfado se construye sobre el enfado.

 

Le viene bien al sentimiento revolucionario

basado en el cabreo y hartazgo general

en la lucha por un ideal de justicia e igualdad

que sigan haciendo amnistías fiscales

que demuestren que los ricos no tienen por qué pagar apenas impuestos

y se demuestre al fin que no existe ni la justicia social ni el reparto de la riqueza,

y que la brecha entre ellos y nosotros crezca,

que los políticos sigan con sus discursos incomprensibles e irresponsables,

defendiendo a ricos, grandes empresarios y banqueros,

que se caigan todos los velos,

que nos enseñen por fin las bambalinas de eso a lo que llaman democracia

y no lo es,

de aquella “modélica” transición.

 

Quisiera que Jorge Fernandez Díaz, Ministro de Interior

siga haciendo declaraciones retrógradas

en tarimas de países extranjeros

para que por fin se den cuenta, ellos y nosotros,

de cual es el tono político de esta nuestra España.

 

Que la gente vaya acumulando enfado tras enfado,

que nos sigan dando más y más motivos,

que sigan mandando a sus cipayos,

a sus perros,

contra manifestaciones ciudadanas.

Que continúen limitando el derecho constitucional de manifestación.

Que nos sigan robando la sanidad,

la educación,

el dinero público

y dándoselo todo esto a sus amigos,

¡así también sabremos quiénes son sus amigos,

de quien podemos y debemos prescindir!

 

Que aceleren y acentúen el cinismo,

la corrupción,

la esquilmación del pueblo,

que lo intensifiquen,

tendremos que sufrirlo

pero valdrá la pena si sirve para enfadarnos hasta el punto

de darnos cuenta de que no podemos seguir así,

en un Estado de fachada democrática

al que llaman demócrata y no lo es.

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s