Desencanto post-electoral

Lo malo es que me estoy empezando a acostumbrar,

que será por la edad o por el desencanto,

pero cada vez creo más que la humanidad es una hondonada de momentos históricos de mierda,

que cuando parece que algo se empieza a arreglar

lo toca y lo destroza,

que cuando parece que ha tomado el camino correcto

se desvía en la primera curva que encuentra

y se despeña,

pero ese despeñadero ya parece el camino habitual.

 
 

Parece ya que la humanidad solamente es más miseria para el que ya tiene miseria,

más dolor para el que ya tiene dolor,

más hambre para el que ya tiene hambre,

más desamparo para el desamparado,

más desprotección para el desprotegido,

más “poder” para el “poderoso”,

más dinero para el rico,

más cobertura para el corrupto…

 
 

Estoy dejando de creer en la utopía,

de creer en los grandes arreglos,

de creer que la humanidad se quiere gobernar

por gobierno distinto a la dictadura.

De creer en la ilusión por el cambio,

de creer que que el cordero al fin sabe detectar

al lobo escondido debajo de la piel antes de que este

le clave sus garras en el lomo.

 
 

Estoy en el momento del desencanto.

La ley D’Hont parte y reparte como ellos quieren,

se levantan tímidas algaravías que amenazan con ser

temibles rugidos sociales

pero al final de los días

nadie cambia nada y la revolución es solo un sueño narcoléptico,

de estos que no te dejan descansar y te levantas reventado por las mañanas.

 
 

La población no se levanta del sofá a votar

porque alternativa no hay

y ellos se creen democráticamente vencedores

porque los que sí que han votado

eligen el mismo hambre de siempre.

Llaman victoria a que les vote

la mayoría de una minoría

y con sus dedos en formación de OK

y sus brazos levantados

me dan asco,

pero siento que están soportados

por un silencio cada vez más aterrador e incómodo.

Y nada cambia,

al contrario de lo que aseguraba repetidamente

Violeta parra en su canción.

 
 

Espero que esta ausencia de ilusión no me dure toda la vida

ella siempre ha sido mi motor,

espero que esta ausencia de ilusión

no nos impregne a todos

y haya quien siga sabiendo resistir.

Anuncios

Ofendidos y liberados... ¡a mí!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s